lunes, 10 de octubre de 2016

LA RADIO: CONOCIENDO SU MUNDO

Desde épocas antiguas hasta la actualidad, la radio sigue siendo el medio comunicativo de mayor cobertura, pues no solo llego a los rincones más apartados del país, sino que también sigue siendo un intermediario que promueve la participación y los intereses de los ciudadanos ante la problemática social. Gracias a este medio, las personas más vulnerables de las zonas rurales o urbanas,  siguen teniendo la oportunidad de expresar sus opiniones y quejas cuando se es necesario, pues la radio brinda soluciones a los problemas del contexto y de la vida cotidiana como también navega nuestra vida, acompaña nuestros instantes solitarios, alivia nuestras penas, nos saca sonrisas, y es nuestra eterna compañera  que siempre estará disponible cuando la necesitemos.
Según José Ignacio López vigil en su manual: “Radialistasapasionados”, define que la radio es “un medio eminentemente visual”. Esto es posible  porque los humanos no tienen dos ojos, sino tres. El oído también ve y hace ver al ojo interior llamado imaginación, , ante este argumento se puede afirmar el gran desafío que tiene un radialista para lograr que la gente vea a través del oído, pues es necesario que lo que exprese, o lo que haga con los efectos sonoros y fondos musicales dentro de una cabina sea para embellecer el lenguaje radiofónico, solo así podrá estimular la imaginación, la emoción y la razón en otros, porque el oído es un sentido atento que nunca se apaga, ya que propicia la introyección hacia un  mundo interno pleno de experiencias y de sensaciones visuales , táctiles y auditivas en las personas.
Asmimismo la radio es un medio propicio que desarrolla la vertiente creativa y es porque su dimensión unisensorial la convierte en uno de los canales más adecuados para estimular la imaginación, ya sea creando imágenes, estimulando los sentidos o generando las emociones en sus oyentes.
LA RADIO Y SU LENGUAJE
Mario Kaplun (1978)  en su trabajo: “producción de programas de radio”afirma que  "El ruido es “uno de los grandes enemigos del comunicador”.( p,130). es en cierto modo un hecho normal, inherente al proceso  mismo de la comunicación y conviene que lo tengamos presente para evitar cualquier  fracaso en nuestro trabajo. Por eso mismo, un buen radialista debe prevenir aquellas interferencias que puedan dañar el proceso comunicativo sin descuidar por otro lado, los errores que puedan provocarlos por la ignorancia, pues si así fuera, entonces ellos mismos serían los factores del ruido  y eso no sería lo correcto.
El ruido es todo aquello que interrumpe o altera la correcta comprensión del mensaje, estos pueden ser técnicos o culturales. Los primeros no lo podemos controlar porque las interferencias de ondas, las bajas de tensión o la poca potencia en el equipo trasmisor no es nuestra función, sino la de los ingenieros, tampoco está a nuestro alcance controlar los ruidos en la recepción como por ejemplo si al radioreceptor del destinatario se le acabaron las pilas cuando se comunicaba en nuestro programa  o cosas por el estilo, pero lo que si podemos hacer como emisores, guionistas o realizadores de programas de radio es:  controlar los ruidos que estén a nuestro alcance, como los que afectan en la emisión, en el guion o en la realización de los programas de radio, por ejemplo el empleo de alguna palabra desconocida para el oyente que no fue a la escuela o el vocablo que se interpreta erróneamente por quienes escuchan la radio en los lugares o departamentos más alejados de la capital , pues Sean Macbride en su libro: " un solo mundo, voces múltiples"(1980) confirman que " el desequilibrio entre las poblaciones urbanas y las rurales afectan también la difusión de la información científica y tecnológica".( p,95). Esto quiere decir que todavía existe un inestabilidad en la comunicación por problemas de desigualdades sociales y que también se podrían considerar como causantes  de barreras comunicativas, pero lo que hay que dejar bien en claro es que la radio no solo transmite información para la audiencia urbana, sino también  lo hace para la audiencia rural, sin discriminación alguna, la radio es de todos  y para todos.
Se debe tener en cuenta que aunque se eviten todos los ruidos para transmitir un mensaje claro al receptor, este siempre lo interpretara a su manera, es decir  le dará un sentido subjetivo al mensaje que muchas veces difiere con lo que pretende el emisor y esto se debe a que cada persona por su naturaleza es única, se diferencia de los demás por su capacidad de pensamiento, por ese motivo María Cristina Mata en su libro: “Lo que dicen las radios”  afirma que “ el sentido no es algo que solo este en el mensaje que nosotros producimos como emisores, sino que también depende de la actividad del receptor” (p. 22), en conclusión cada persona le da su  propio sentido a  los mensajes que recibe a diario.
Para Cristina Romo en su trabajo: “El lenguaje seductor dela radio”, define que “El lenguaje radiofónico es por naturaleza un lenguaje oral”. Es decir que el lenguaje radiofónico no tiene límites, por eso todo lo que sea expresado con palabras ya sean los enunciados, las ideas, los sentimientos, los pensamientos, el acontecer, el humor o la filosofía la vida podrá ser transmitido libremente por la radio. Porque hacer radio, es establecer correctamente una comunicación entre el emisor y receptor, es crear un sentido común entre ambos y considerar al receptor como un interlocutor, porque la radio a través de sus sonidos provoca en la audiencia una relación personal como lo es cuando se recrea el mensaje de acuerdo con las experiencias, vivencias e historia de sus oyentes.
Para que la radio seduzca a su audiencia, es necesario la combinación de tres elementos: la voz humana, los efectos de sonido y la música, aunque las tres son importantes, es la palabra la que saca ventaja de las otras, lo afirmo porque en cualquier programa radial, es la voz la que capta más atención en los oyentes, es la que genera ideas mientras que los otros elementos la refuerzan. La palabra tiene que convencer, aconsejar, acariciar, recordar, convocar, provocar, alabar, informar, interrogar y escuchar, por eso en la radio no hay acción ni comunicación sin la palabra.
Recuerda que el lenguaje usado en los programas radiales  deben ser frases cortas y limpias para el oído del público. Si se logra cumplir correctamente con lo señalado anteriormente,  entonces tendremos muchos oyentes con ganas de oír lo que dicen las radios.
Así como es importante  saber lo que decimos, de la misma forma debe serlo con lo que los receptores quieran escuchar. Es decir estudiar a nuestra audiencia para saber lo que ellos desean de la radio, porque no basta con hablar bonito y seguir al pie de la letra todos los consejos para realizar un buen programa radial sino tenemos a nadie que nos sintonice, por eso Mario Kaplun (1985) en su libro: “El comunicador popular” expresa que “la verdadera comunicación no comienza hablando sino escuchando. La principal condición del buen comunicador es saber escuchar”. (p,119) Para lograrlo se necesita preguntarse a sí mismo  ¿cómo son sus destinatarios?, ¿qué problemas?, ¿qué inquietudes?, ¿qué características culturales tienen?, ¿me entenderán?, ¿me seguirán? No, aquí se ha perdido, mejor elimino y empiezo de nuevo. El secreto te lo revelare y es tratar de ponerse en su óptica.



LA RADIO COMUNITARIA
Según la declaración universal de los derechoshumanos, en el artículo 1 nos afirma que: “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos” , es decir todos valemos lo mismo por derecho, sin ser discriminados por nuestra raza, genero, edad, creencias religiosas u orientaciones sexuales, absolutamente todos somos iguales por una característica en común: el ser ciudadanos o ciudadanas nos hace ser sujetos de derechos y de responsabilidades.
De la misma forma, las radios comunitarias defienden el supremo derecho a ser y a pensar diferente, porque todos y todas nacemos con los mismos derechos y promoverlos es la principal misión de la radio.
La radio comunitaria es un medio alternativo, cuya función principal es la participación de los grupos sociales en el desarrollo de la radio, además son el espejo del contexto en el que se desarrollan, pues abarca aspectos culturales como el lenguaje, las tradiciones, la música popular, la cultura hablada, escrita, artística y también trata de encontrar soluciones a los problemas sociales con el apoyo de la comunidad. La clave de las radios comunitarias está en la comunicación participativa.
En el mundo existen asociaciones que apoyan la labor de las radios comunitarias. Una de ellas es AMARC, asociación mundial de radios comunitarias, que nació en Canadá en agosto de 1983 y tiene como finalidad promover la existencia de radios comunitarias como una vía para ejercer plenamente la libertad de expresión y el derecho a comunicar. En su página, se menciona una frase que resume lo que es una radio comunitaria: “la radio comunitaria es radio en  la comunidad, para la comunidad, cerca de la comunidad y por la comunidad” (AMARC, 2005).
Estas radios se localizan tanto en lugares recónditos y alejados como en las grandes urbes del mundo. Sus señales pueden ser alcanzadas ya sea en un radio de un kilómetro, en la totalidad del territorio de un país o en otros lugares del mundo vía onda corta.

Ana Maria Pepino Barale (1999) afirma en su libro: Radio educativa, popular y comunitaria en américa latina” que "una radio comunitaria no la define la cobertura, ni sus características técnicas, ni la propiedad del medio, ni el modo de producción, ni siquiera el de transmitir o no anuncios comerciales en la programación, lo que le distingue es la esencia de lo comunitario: los objetivos sociales por los que se lucha".(p,41) Entonces como las emisoras comerciales tienen una finalidad lucrativa y las estatales  propagandistas, las radios comunitarias se diferencian de las otras porque orientan su quehacer diario al servicio de la comunidad. Los  temas que aborda son muy diversos y tienen un fin común: la construcción de ciudadanía y de bienestar colectivo, como ejemplo tenemos el rescate de la identidad, la educación, la agricultura, el control político, en fin, son  algunos de los diversos temas que una radio comunitaria desarrolla.
La radio comunitaria pertenece a la comunidad en donde se encuentre, es decir que el pueblo tiene la oportunidad para poseer el control de su propio medio a través de la participación, la organización y la confrontación. A decir verdad el estado administra estas frecuencias, pero no las maneja porque  son un recurso natural por excelencia que solo le pertenece a la sociedad.  Tampoco es legal ni ilegal, simplemente es legitima porque se valida en la medida en que una comunidad la toma como propia y la convierte en su medio de comunicación, un derecho que tenemos todos los ciudadanos,

Finalmente se puede afirmar que la radio comunitaria es un medio comunitario y democratizante de la palabra que maneja diversos temas necesarios para una comunidad y son estos mismos los que legitiman con su aceptación y construcción este medio que tiene como finalidad lograr el bien común.
FUENTE: vía web
http://fotos.lahora.com.ec/cache/e/e6/e64/e649/-20110625111711-e64909baad99cf6a20307a4f1542c395.jpg


          MAPAS RADIOFONICOS REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS Balsebre, A. (1994). El lenguaje radiofónico. ...