LA RADIO: CONOCIENDO SU MUNDO
Desde épocas antiguas hasta la actualidad, la
radio sigue siendo el medio comunicativo de mayor cobertura, pues no solo llego
a los rincones más apartados del país, sino que también sigue siendo un intermediario que promueve la participación
y los intereses de los ciudadanos ante la problemática social. Gracias a este
medio, las personas más vulnerables de las zonas rurales o urbanas, siguen teniendo la oportunidad de expresar
sus opiniones y quejas cuando se es necesario, pues la radio brinda soluciones
a los problemas del contexto y de la vida cotidiana como también navega
nuestra vida, acompaña nuestros instantes solitarios, alivia nuestras penas,
nos saca sonrisas, y es nuestra eterna compañera que siempre estará disponible cuando la
necesitemos.
Según
José Ignacio López vigil en su manual: “Radialistasapasionados”,
define que la radio es “un medio eminentemente visual”. Esto es posible porque los humanos no tienen dos ojos, sino
tres. El oído también ve y hace ver al ojo interior llamado imaginación, , ante
este argumento se puede afirmar el gran desafío que tiene un radialista para lograr
que la gente vea a través del oído, pues es necesario que lo que exprese, o lo
que haga con los efectos sonoros y fondos musicales dentro de una cabina sea
para embellecer el lenguaje radiofónico, solo así podrá estimular la imaginación,
la emoción y la razón en otros, porque el oído es un sentido atento que nunca
se apaga, ya que propicia la introyección hacia un mundo interno pleno de experiencias y de sensaciones
visuales , táctiles y auditivas en las personas.
Asmimismo la radio es un medio
propicio que desarrolla la vertiente creativa y es porque su dimensión
unisensorial la convierte en uno de los canales más adecuados para estimular la
imaginación, ya sea creando imágenes, estimulando los sentidos o generando las
emociones en sus oyentes.
LA RADIO Y SU LENGUAJE
Mario Kaplun (1978) en su trabajo: “producción de programas de radio”, afirma que "El ruido es “uno de los grandes enemigos del comunicador”.( p,130). es en cierto modo un
hecho normal, inherente al proceso mismo
de la comunicación y conviene que lo tengamos presente para evitar
cualquier fracaso en nuestro trabajo.
Por eso mismo, un buen radialista debe prevenir aquellas interferencias que puedan
dañar el proceso comunicativo sin descuidar por otro lado, los errores que
puedan provocarlos por la ignorancia, pues si así fuera, entonces ellos mismos serían
los factores del ruido y eso no sería lo
correcto.
El ruido es todo
aquello que interrumpe o altera la correcta comprensión del mensaje, estos pueden
ser técnicos o culturales. Los primeros no lo podemos controlar porque las interferencias
de ondas, las bajas de tensión o la poca potencia en el equipo trasmisor no es
nuestra función, sino la de los ingenieros, tampoco está a nuestro alcance
controlar los ruidos en la recepción como por ejemplo si al radioreceptor del
destinatario se le acabaron las pilas cuando se comunicaba en nuestro
programa o cosas por el estilo, pero lo
que si podemos hacer como emisores, guionistas o realizadores de programas de
radio es: controlar los ruidos que estén
a nuestro alcance, como los que afectan en la emisión, en el guion o en la
realización de los programas de radio, por ejemplo el empleo de alguna palabra desconocida
para el oyente que no fue a la escuela o el vocablo que se interpreta
erróneamente por quienes escuchan la radio en los lugares o departamentos más
alejados de la capital , pues Sean Macbride en su libro: " un solo mundo, voces múltiples"(1980) confirman que " el desequilibrio entre las poblaciones urbanas y las rurales afectan también la difusión de la información científica y tecnológica".( p,95). Esto quiere decir que todavía existe un inestabilidad en la comunicación por problemas de desigualdades sociales y que también se podrían considerar como causantes de barreras comunicativas, pero lo que hay que dejar bien en claro es que la radio no solo transmite información para la audiencia urbana, sino también lo hace para la audiencia rural, sin discriminación alguna, la radio es de todos y para todos.
Se debe tener en cuenta
que aunque se eviten todos los ruidos para transmitir un mensaje claro al
receptor, este siempre lo interpretara a su manera, es decir le dará un sentido subjetivo al mensaje que
muchas veces difiere con lo que pretende el emisor y esto se debe a que cada
persona por su naturaleza es única, se diferencia de los demás por su capacidad
de pensamiento, por ese motivo María
Cristina Mata en su libro: “Lo que dicen las radios” afirma que “ el sentido no es algo que solo
este en el mensaje que nosotros producimos como emisores, sino que también
depende de la actividad del receptor” (p. 22), en conclusión cada persona le da su propio sentido a los mensajes que recibe a diario.
Para
Cristina Romo en su trabajo: “El lenguaje seductor dela radio”, define que “El lenguaje
radiofónico es por naturaleza un lenguaje oral”.
Es decir que el lenguaje radiofónico no tiene límites, por eso todo lo que sea
expresado con palabras ya sean los enunciados, las ideas, los sentimientos, los
pensamientos, el acontecer, el humor o la filosofía la vida podrá ser
transmitido libremente por la radio. Porque hacer radio, es establecer correctamente
una comunicación entre el emisor y receptor, es crear un sentido común entre
ambos y considerar al receptor como un interlocutor, porque la radio a través
de sus sonidos provoca en la audiencia una relación personal como lo es cuando
se recrea el mensaje de acuerdo con las experiencias, vivencias e historia de
sus oyentes.
Para que la radio seduzca
a su audiencia, es necesario la combinación de tres elementos: la voz humana,
los efectos de sonido y la música, aunque las tres son importantes, es la
palabra la que saca ventaja de las otras, lo afirmo porque en cualquier
programa radial, es la voz la que capta más atención en los oyentes, es la que
genera ideas mientras que los otros elementos la refuerzan. La palabra tiene
que convencer, aconsejar, acariciar, recordar, convocar, provocar, alabar,
informar, interrogar y escuchar, por eso en la radio no hay acción ni
comunicación sin la palabra.
Recuerda que el
lenguaje usado en los programas radiales deben ser frases cortas y limpias para el oído
del público. Si se logra cumplir correctamente con lo señalado anteriormente, entonces tendremos muchos oyentes con ganas de
oír lo que dicen las radios.
Así como es
importante saber lo que decimos, de la misma
forma debe serlo con lo que los receptores quieran escuchar. Es decir estudiar
a nuestra audiencia para saber lo que ellos desean de la radio, porque no basta
con hablar bonito y seguir al pie de la letra todos los consejos para realizar
un buen programa radial sino tenemos a nadie que nos sintonice, por eso Mario Kaplun (1985) en su libro: “El comunicador popular” expresa que
“la verdadera comunicación no comienza hablando sino escuchando. La principal
condición del buen comunicador es saber escuchar”. (p,119) Para lograrlo se necesita preguntarse a sí mismo ¿cómo son sus destinatarios?, ¿qué problemas?,
¿qué inquietudes?, ¿qué características culturales tienen?, ¿me entenderán?,
¿me seguirán? No, aquí se ha perdido, mejor elimino y empiezo de nuevo. El
secreto te lo revelare y es tratar de ponerse en su óptica.
LA RADIO
COMUNITARIA
Según la declaración universal de los derechoshumanos, en el artículo 1 nos afirma que: “todos los seres humanos nacen
libres e iguales en dignidad y derechos” ,
es decir todos valemos lo mismo por derecho, sin ser discriminados por nuestra raza,
genero, edad, creencias religiosas u orientaciones sexuales, absolutamente todos
somos iguales por una característica en común: el ser ciudadanos o ciudadanas nos
hace ser sujetos de derechos y de responsabilidades.
De la misma forma, las
radios comunitarias defienden el supremo derecho a ser y a pensar diferente,
porque todos y todas nacemos con los mismos derechos y promoverlos es la principal
misión de la radio.
La radio comunitaria es
un medio alternativo, cuya función principal es la participación de los grupos
sociales en el desarrollo de la radio, además son el espejo del contexto en el
que se desarrollan, pues abarca aspectos culturales como el lenguaje, las
tradiciones, la música popular, la cultura hablada, escrita, artística y también
trata de encontrar soluciones a los problemas sociales con el apoyo de la comunidad.
La clave de las radios comunitarias está en la comunicación participativa.
En el mundo existen
asociaciones que apoyan la labor de las radios comunitarias. Una de ellas es
AMARC, asociación mundial de radios comunitarias, que nació en Canadá en agosto
de 1983 y tiene como finalidad promover la existencia de radios comunitarias
como una vía para ejercer plenamente la libertad de expresión y el derecho a
comunicar. En su página, se menciona una frase que resume lo que es una radio
comunitaria: “la radio comunitaria es radio en
la comunidad, para la comunidad, cerca de la comunidad y por la
comunidad” (AMARC, 2005).
Estas radios se
localizan tanto en lugares recónditos y alejados como en las grandes urbes del
mundo. Sus señales pueden ser alcanzadas ya sea en un radio de un kilómetro, en
la totalidad del territorio de un país o en otros lugares del mundo vía onda
corta.
Ana Maria Pepino Barale (1999) afirma en su libro: “Radio educativa, popular y comunitaria en américa latina” que "una radio comunitaria no la define la cobertura, ni sus características técnicas, ni la propiedad del medio, ni el modo de producción, ni siquiera el de transmitir o no anuncios comerciales en la programación, lo que le distingue es la esencia de lo comunitario: los objetivos sociales por los que se lucha".(p,41) Entonces como las emisoras comerciales tienen una finalidad
lucrativa y las estatales propagandistas, las radios comunitarias se diferencian de las otras porque orientan
su quehacer diario al servicio de la comunidad. Los temas que aborda son muy diversos y tienen un
fin común: la construcción de ciudadanía y de bienestar colectivo, como ejemplo
tenemos el rescate de la identidad, la educación, la agricultura, el control político,
en fin, son algunos de los diversos temas
que una radio comunitaria desarrolla.
La radio comunitaria pertenece
a la comunidad en donde se encuentre, es decir que el pueblo tiene la
oportunidad para poseer el control de su propio medio a través de la participación,
la organización y la confrontación. A decir verdad el estado administra estas frecuencias,
pero no las maneja porque son un recurso
natural por excelencia que solo le pertenece a la sociedad. Tampoco es legal ni ilegal, simplemente es
legitima porque se valida en la medida en que una comunidad la toma como propia
y la convierte en su medio de comunicación, un derecho que tenemos todos los
ciudadanos,
Finalmente se puede
afirmar que la radio comunitaria es un medio comunitario y democratizante de la
palabra que maneja diversos temas necesarios para una comunidad y son estos
mismos los que legitiman con su aceptación y construcción este medio que tiene
como finalidad lograr el bien común.
| FUENTE: vía web http://fotos.lahora.com.ec/cache/e/e6/e64/e649/-20110625111711-e64909baad99cf6a20307a4f1542c395.jpg |